El Año de la Misericordia (01-11-2015)

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Un día, en uno de sus recorridos por Galilea, Jesús llegó a la sinagoga de Nazaret. Le pidieron que leyera la Escritura y la comentara. El texto era de Isaías y Jesús leyó: «El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación de los cautivos y la vista a los ciegos, para dar libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor».

¡Un año de gracia! Esto será el Año Santo de la Misericordia que el papa Francisco ha dispuesto que comience el próximo 8 de diciembre, fiesta de la Inmaculada y 50 aniversario de la conclusión del Concilio Vaticano II.

A este efecto el Papa escribió hace ya tiempo la Bula del Jubileo de la Misericordia «Misericordiae Vultus» que me propongo comentar en este y posteriores artículos de este mes de noviembre como preparación para tan magno acontecimiento.

Procuraremos vivir este tiempo con la mirada puesta en la misericordia de Dios, que nos fue revelada por Jesús de Nazaret con sus palabras y sus gestos, con toda su persona y hasta el extremo de morir por nuestra salvación en el patíbulo de la cruz.

¿Cómo sería la mirada de Jesús? Podemos imaginarla contemplando escenas evangélicas, como cuando miraba a un enfermo y le curaba, cuando miró a aquella viuda de Naím que seguía llorosa el cortejo fúnebre de su hijo, o cuando miró a los ojos a Mateo sentado en el banco de los recaudadores y lo llama a ser unos de los Doce. Lo eligió «miserando atque eligendo» (le miró con sentimiento de amor y le eligió), expresión que conmovió al actual Papa leyendo una homilía de san Beda el Venerable, hasta el punto que quiso tomarla como su lema.

El domingo tercero de Adviento se abrirá la Puerta Santa de la Catedral de Roma, la Basílica de San Juan de Letrán y las de otras Basílicas papales. Y simultáneamente en cada Iglesia particular se efectuará una ceremonia parecida: en la Catedral y en iglesias de significado especial y santuarios que abrirán estas puertas para acoger con el perdón de Cristo a cuantos quieran aprovechar este tiempo de gracia.

Es deseo del Papa que llegue a todos la misericordia divina. Ha escrito sobre los presos que cada vez que atraviesen las puertas de sus celdas pueden beneficiarse de la misericordia porque aquellas verjas, si ponen la intención en ganar el jubileo se habrán convertido en Puerta Santa para ellos.

† Jaume Pujol Balcells
Arzobispo metropolitano de Tarragona y primado

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